LA HISTORIA DE LOS CONSEJOS DE DERECHOS DE LOS TRABAJADORES
Para 1993, los sindicatos y otros grupos se han dado cuenta de que uno de los obstáculos más grandes de ejercer los derechos laborales supuestamente garantizados bajo la ley estadounidense fue la misma entidad que se estableció para hacer cumplir estos derechos, o sea el Consejo Nacional de Relaciones Laborales (NLRB, por sus siglas en inglés). El NLRB fue establecido en 1935 como cuerpo federal cuyo trabajo fue abogar por los trabajadores cuando a sus empleados no les permitían ejercer su derecho a organizarse.
Sin embargo, los sindicalistas sabían que el NLRB no sólo había fallado en cumplir de manera adecuada con su mandato federal de proteger los derechos de los trabajadores, sino funcionaba para retrasar, demorar y a veces hasta impedir a los trabajadores que ejerzan sus derechos en el trabajo sin miedo de intimidación o retribución.
Como modo de llamar la atención nacional sobre este fracaso, Trabajos con Justicia, una coalición de organizaciones laborales, comunitarias, religiosas y estudiantiles organizó un Día Nacional de Acción en contra del NLRB en el 27 de mayo de 1993. La acción incluyó en sentadas y otras estrategias que cerraron las oficinas del NLRB en 26 ciudades por el país. Esas acciones se salieron con la suya, porque más de 10.000 personas participaron, y 1.000 fueron arrestados.
Pero aquellos que estaban involucrados en organizar el Día de Acción sabían que tenía que ser el inicio de una campaña de más largo plazo, en vez de un objetivo en si. Transformar el NLRB, aun si fuera posible, sería un proceso costoso que tardaría mucho, entre tanto, los trabajadores que pretendían ejercer su derecho a organizarse seguían siendo intimidados y a menudo despedidos. Ellos no podían esperar las distantes reformas. Con la asistencia de bufetes de abogados rompe sindicatos bien pagados, el jefe aún podía usar el proceso del NLRB como forma de aplazar la acción por las quejas de los trabajadores, muchas veces prolongando los casos por años. Los trabajadores necesitaban atención inmediata a sus situaciones – necesitaban una alternativa al NLRB.
Allí empezaron las conversaciones entre Trabajos con Justicia y los sindicatos involucrados en las acciones contra el NLRB. Hablaron de establecer una estructura alternativa para abogar por los derechos de los trabajadores, sobre todo el derecho a organizarse. Lo que se necesitaba fue un cuerpo formal que estuviera dispuesto y que fuera capaz no sólo de escuchar las quejas de los trabajadores, sino también de tomar acción por esas quejas, de manera rápida y estratégica. Esa necesidad se satisfizo por formar los Consejos de Derechos de los Trabajadores.
Coaliciones locales de Trabajos con Justicia en más de 20 ciudades por el país formaron CDT para abordar asuntos locales. En 2004, Trabajos con Justicia formó un Consejo Nacional de Derechos de los Trabajadores para asumir campañas de impacto nacional.
¿Quienes son los miembros de los Consejos de Derechos de los Trabajadores?
Antes del Día de Acción contra el NLRB, las coaliciones de Trabajos con Justicia ya han comenzado a fortalecer redes de líderes comunitarios y religiosas que se podía llamar a usar su autoridad y estatus comunitario para meterse estratégicamente en campañas por los derechos de los trabajadores. Los Consejos de Derechos de los Trabajadores eran entonces una manera de formalizar una estrategia que las coaliciones de TcJ ya han estado usando con éxito.
Los Consejos de Derechos de los Trabajadores son el fruto de una coalición de TcJ fuerte. Los miembros de un CDT incluyen a concejales, a representantes estatales, a pastores, a rabinos y otros líderes religiosos, a organizadores y activistas de coaliciones de residencias públicas, a defensores de los indigentes, a defensores de los inmigrantes y los refugiados, a grupos comunitarios por un sueldo digno, académicos, investigadores y otros educadores. Algunos miembros del Consejo serán capaces de tener un papel más activo y variado, pero todos se comprometen a “estar allí al lado” para defender a los trabadores.
¿Por qué estas personas en particular?
La heterogeneidad de los Consejos de Derechos de los Trabajadores señala que los derechos de los trabajadores son también derechos civiles. Es decir, es y debe ser un tema importante no sólo para los sindicatos o para trabajadores individuales y sus familias, sino para todos. Los trabajadores, en fin, no son sólo trabajadores; son también vecinos, miembros de comunidades, gente de fe, estudiantes y padres de estudiantes, contribuyentes, cuidadores, cabezas de familia y miembros de familia. Ataques a los derechos de los trabajadores son también ataques a la estabilidad y al bienestar de vecindarios, comunidades religiosas, sistemas escolares, universidades y familias.
Por lo tanto, los Consejos de Derechos de los Trabajadores atraen a los miembros no sólo de la gente bien sindicalista sino de cualquier persona que cree en el respeto, la justicia y la dignidad y que está dispuesto a hacer algo en el servicio de estos principios. Es importante notar que los miembros de los CDT son reclutados con base a esto y además con la presunción que su poder en la comunidad tendrá un efecto directo en los empleadores o en los trabajadores envueltos en las luchas locales por la justicia económica.
¿Cómo funciona un Consejo de Derechos de los Trabajadores?
Un Consejo de Derechos de los Trabajadores siempre tiene su base y trabaja mano a mano con una coalición fuerte de Trabajos con Justicia. La tarea del consejo es estar disponible para responder estratégicamente a las necesidades de campañas continuas de la justicia económica. Entonces, no es que los Consejos funcionan aislados, sino son siempre una parte de una campaña como una herramienta entre muchas en generar apoyo y recursos para los trabajadores. Los miembros de los CDT cuentan con combinaciones creativas de persuasión moral y revelación pública para presionar a los empleadores que utilizan prácticas laborales injustas, incluso negar el derecho de los trabajadores a decidir ser representados por una unión si quieren. El CDT pretende proveer una voz colectiva unida en apoyo de los trabajadores, y establecer estándares comunitarios para el comportamiento de los empleadores. Es por ser fundados con este propósito que los CDT tienen un prejuicio – y lo admiten. Los Consejos de Derechos de los Trabajadores son puestos justamente para igualar las posibilidades, que normalmente están muy en contra del trabajador. Entonces los Consejos nunca pretenden ser neutrales. Son instituciones pro-trabajador. A pesar de esto, sí se mantienen independiente de algún sindicato particular y por eso son libres de elegir en cuales campañas trabajarán. Los consejos siempre solicitan las perspectivas de los empleadores cada vez que solicitan las perspectivas de los empleados, sin embargo, no afirman escuchar igualmente a los dos lados – son pensados para promover los derechos de los trabajadores.
Para este fin, los Consejos de Derechos de los Trabajadores asumen una gama de actividades como parte de una campaña continua para presionar al jefe. Incluso: escribir cartas a la dirección, a los clientes o a la Junta Directiva; hacer visitas en delegación a la dirección o a los oficinas y oficiales públicos relevantes para pedir que tomen acción positiva (como por ejemplo neutralidad durante las elecciones); realizar elecciones de adhesión al sindicato; salir en la radio o en la televisión para promocionar la causa y/o para debatir con representantes de la dirección; escribir comunicados de prensa o cartas al editor y demostrar solidaridad con los trabajadores en manifestaciones y otras acciones públicas. Muchas veces las campañas piden una audiencia con los Consejos de Derechos de los Trabajadores después de tratar de llegar a un acuerdo con un empleador de otras maneras – reunirse o intentar a reunirse con la dirección, presentar agravios, organizar manifestaciones y acciones y hasta presentar quejas con el NLRB.
Una audiencia típica destaca el testimonio de los trabajadores, que dan ejemplos de los desafíos que afrontan en el trabajo. Muchas veces los trabajadores tienen poco acceso a un foro público así. El testimonio de los trabajadores está apoyado por legisladores, representantes sindicales, investigadores y otros que proveen evidencia adicional del abuso o ponen la situación local en un contexto más amplio de problemas sistémicos o tendencias.
Después de escuchar este testimonio, los Consejos elaboran y anuncian una lista de resoluciones de acciones que van a tomar para dar seguimiento a lo que han escuchado.
En primer momento se quedó claro que para tener alguna credibilidad en cuanto a las campañas de organizar sindicatos, los Consejos tendrían que existir más allá de esas campañas. El CDT necesitaría definirse como lugar dónde cualquier trabajador puede encontrar la justicia. Entonces tras las años los Consejos han tenido audiencias sobre el trabajo a jornal, la seguridad y salud ocupacional y comunitaria y la reforma de Welfare para complementar el apoyo a organizar sindicatos que los Consejos ha priorizado.
¿Qué llevan a cabo los Consejos de Derecho de los Trabajadores?
Obviamente, ¡el beneficio más importante de todas las varias estrategias usadas por los Consejos de Derechos de los Trabajadores es el apoyo comunitario y el poder que provee para los trabajadores en medio de su lucha de campaña!
Pero hay muchos beneficios además. El CDT puede aumentar la conciencia en al comunidad sobre cuán centrales son los trabajadores en sus comunidades, y cuánto afecta a todos los abusos de los derechos de los trabajadores. También aumenta la conciencia comunitaria a cerca del rol social positivo que tienen los sindicatos, y contribuye a la capacidad de trabajar juntos los sindicatos y los grupos comunitarios para lograr victorias comunes. El CDT provee promoción muy necesaria para asuntos laborales, que no son suficientemente tratados en los medios de comunicación. De igual importancia, el CDT da a conocer a todos los involucrados los beneficios a largo plazo de generar la solidaridad.
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